Pasiones: la inquietud

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PASIONES: LA INQUIETUD

En la cultura china, las emociones o qing (情) son un don con el que el cielo bendice al ser humano.

Su cometido es brindarnos la capacidad de buscar o de rechazar, de amar o de huir, de reaccionar y de comprender, y de relacionarnos con el exterior y con el resto de seres humanos.

Las emociones son aspectos naturales y positivos, que nos permiten sentir, convivir y actuar de acuerdo con nuestros deseos y necesidades. Sin embargo, al igual que vimos con las energías climáticas, también las emociones pueden crecer en exceso y convertirse entonces en nocivas.

Para diferenciarlas de las emociones «benéficas», solemos traducir las emociones excesivas o patológicas por «pasiones»—del latín pati, «sufrir», «padecer»—.

Las pasiones son una exacerbación de las emociones normales, que se vuelven entonces capaces de dominarnos y anular la claridad de nuestro espíritu, y si son muy intensas o persisten por largo tiempo, de dañar seriamente a los zangfu y al organismo.

Una de las pasiones es la inquietud. Por «inquietud» traducimos la palabra china “you” (憂), que puede también traducirse por agobio o preocupación.

Si el sobresalto es de carácter repentino, la inquietud en cambio se prolonga en el tiempo, rasgo que la convierte a menudo en una pasión más perniciosa.

La inquietud es un trastorno frecuente en las sociedades modernas, en las que muchas personas viven con la preocupación constante de perder el bienestar que las rodea.

En medicina china se dice que la inquietud «anuda el qi», en el sentido que lo estanca; por ello, los trastornos debidos a esta pasión se caracterizan con frecuencia por una sensación de opresión.

Los órganos más proclives a verse afectados por la inquietud son el Pulmón, el Bazo y el Corazón. En función de cuál de ellos sea el más perjudicado, predominarán unos síntomas u otros.

Cuando la inquietud afecta al Pulmón, la respiración se hace corta y superficial, y la opresión se siente sobre todo en la zona del pecho y los hombros, que tienden a estar tensos. La persona suele mostrarse triste y abatida, su voz es débil y su tez pálida, y tiende a suspirar con frecuencia.

Si afecta al Bazo, la inquietud puede trastornar las funciones de transporte y transformación de este zang. En tal caso, los síntomas consistirán sobre todo en una sensación de opresión en el jiao medio, junto con distensión abdominal y pérdida del apetito.

 


 

LI PING

Directora y Profesora de la Escuela Li Ping de Acupuntura y MTC

 

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