Qué nos pasa en otoño

¿QUÉ NOS PASA EN OTOÑO? LAS HOJAS CAEN, PERO EL ÁRBOL SIGUEN EN PIE

El pasado 22 de septiembre dio entrada la estación otoñal dejando atrás un verano en el que el calor fue el principal protagonista. Con los primeros descensotono6os de temperaturas, ya aparecieron las primeras gripes, resfriados, enfermedades gastrointestinales…, por no hablar de los cambios en el estado de ánimo, irritabilidad, tristeza, apatía, decaimiento, falta de apetito, dificultad para concentrarse o para dormir, disminución del apetito sexual… Los que todavía resistimos, tarde o temprano acabaremos pasando por nuestra particular crisis otoñal.

 

Pero, ¿qué es lo que pasa con nuestra salud cuando llega el otoño? ¿Cada vez hay más “virus” que nos atacan y nos hacen enfermar? ¿Los cambios de estación son enemigos de nuestro estado anímico?

Según la MTC todo lo que existe en la naturaleza es energía en perpetuo movimiento y transformación, y nuestro cuerpo está sintonizado con ella. A poco que nos observemos, descubrimos esta estrecha relación entre nosotros y nuestro entorno; y no es difícil llegar a la conclusión de que las estaciones inciden directamente sobre las personas en todos los niveles: físico, mental, emocional… Nuestro cuerpo es una máquina perfecta que busca siempre el equilibrio, pero necesita unos cuidados específicos para adaptarlo a las nuevas condiciones y que los cambios no nos cojan desprevenidos.

otono2

Tras el verano, época en que la naturaleza está rebosante de actividad y productividad, y donde nuestra energía asciende con fuerza; llega el otoño, etapa de transición entre el pletórico verano y el recogimiento del invierno. En verano, la energía se despliega hacia el exterior.

Por el contrario, el otoño tiene que ver con la retracción, el recogimiento. El yin crece y el yang decrece, la luz del día se acorta y empieza a hacer frio. Es un momento para la reflexión que nos induce a la calma, nos invita a caminar de retorno hacia nuestro interior, y a enfrentarnos a esas partes más oscuras de nosotros mismos. Si estamos bien, y no tenemos conflictos pendientes del pasado, es época de crecimiento. Si por el contrario, ha habido tendencia a evadir los problemas que nos va planteando la vida, sea por miedo, por falta de capacidad para reaccionar y defendernos de las agresiones, sean reales o imaginarias, de nuestro entorno, entonces nos sentiremos más sensibles, vulnerables, melancólicos…

 

El otoño es época de descomposición y limpieza, los árboles eliminan las hojas y los animales cambian el pelo y se preparan para la época fría. Cada estación del año da protagonismo a un órgano determinado de los 5 que establece la MTC. El Pulmón, asociado al Intestino Grueso, es el encargado de gobernarnos durante los meses otoñales en los que tenemos que prepararnos para los cambios de temperatura y la adaptación a un estado más introspectivo y de interiorización.

Para la medicina china el estado de nuestro sistema inmunitario y de nuestra capacidad de adaptación recae sobre el Pulmón. De su bienestar y de su buen funcionamiento dependerá la circulación de la llamada Wei Qi o “energía defensiva”. Los pulmones controlan la respiración y la energía y ayudan al Corazón en la circulación de la sangre.

proteccion-3

Como dice el Clásico de Medicina Interna del Emperador Amarillo (siglo II a.C.): “La energía dirige a la sangre; cuando la energía se mueve, la sangre le sigue. La tristeza produce en el Corazón encogimiento y agitación; esto lo empuja hacia los lóbulos pulmonares, obstruye el Recalentador Superior, no permite la circulación libre del Qi Nutritivo y Defensivo, acumula el Calor y disuelve el Qi”.tristeza1

Así pues, cualquier desequilibrio de los pulmones, producirá síntomas de deficiencia general del cuerpo, causando debilidad y cansancio generalizado, voz débil, complexión pálida, disnea, sensación de opresión en el pecho… La mayoría de las personas que padecen de los pulmones sienten una tristeza profunda que no son capaces de manifestar. Es frecuente ver que quien está triste o abatido presenta una postura muy característica: el pecho y hombros se cierran y no suelen ir con la cabeza en alto, suelen mirar hacia abajo. Esta postura impide la amplia apertura de la caja torácica, impidiendo que los pulmones inspiren profundamente, creando así un bloqueo de la circulación energética en la parte alta del cuerpo.

 

El Pulmón es el órgano más vulnerable de ser atacado y el más sensible a las infecciones, ya que se encuentra en primera línea de pulmon1defensa del organismo. Gobierna la relación entre el interior y el exterior a través de la piel y tiene la capacidad inmediata de protegernos de los factores patógenos externos. Es momento de hacer la separación de lo puro y lo impuro, exactamente como lo hacen los pulmones y el intestino grueso. El intestino grueso es un ejemplo de dejar ir las toxinas. Los pulmones son un ejemplo de respirar, recibiendo el aire fresco, y expulsando el dióxido de carbono. Este enfoque que nos ofrece la MTC de “traer y dejar ir”, tal y como nos muestra la naturaleza, es lo que hace que tengamos una buena salud.

 

El invierno está a la vuelta, es momento ya de comenzar a preparar el cuerpo para los meses más fríos, eliminar lo innecesario, dejar ir los residuos, lo viejo, y aquellos aspectos de nuestras vidas que perjudican nuestra salud y que se manifiestan en un sinfín de enfermedades. ¿Un resfriado que no acaba de curar? ¿Una tos seca, irritativa, que dura ya demasiado? ¿Un estado de tristeza y apatía que empieza a prolongarse? ¿Eccemas en la piel que no desaparecen? ¿Dificultades para conciliar el sueño?

 

Tal vez sea el momento de pedir ayuda. La MTC dispone de las herramientas terapéuticas que nos ayudarán a equilibrar nuestro estado físico y emocional. Sólo así, estaremos preparados para afrontar la estación invernal con energía.

“No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre ti, pero sí puedes evitar que anide sobre tu cabeza”. Proverbio chino


Li Zhi XinLI ZHI XIN

Co-Director y Profesor de la Escuela Li Ping de Acupuntura y MTC

Catedrático de la World Federation of Chinese Medicine Societies (WFCMS)